Sin embargo, creo que, justamente esa es su mayor debilidad. Su definición de lo que es la izquierda se ha quedado en las visiones del 36, gran época dorada para gran parte del socialismo y de la izquierda española en el siglo XX. El problema, lo fundamental, está en ver cómo esos principios se articulan en un mundo como el actual. El problema es llevar lo ideal a la práctica. En esto, el libro peca de idealismo, de pensar que los ideales, por sí solos, pueden hacer algo. Creo que la izquierda tiene que terminar de una vez por todas de tener a la guerra civil como el marco ideológico fundamental de la nueva etapa histórica. Esto la derecha lo ha entendido demasiado bien, desde el análisis de la sociedad de masas hasta la posibilidad de manipulación de los deseos subjetivos. Y, por eso, su victoria es, a día de hoy, leviatánica.
jueves, 17 de julio de 2008
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1 comentario:
karamazov? que bella novela! :)
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